Distancia que nos separa, nos envuelve entre nubes secas, de colores, de infinitos sueños, hace falta un par de corazones, se perdieron una vez en el mar, no volvieron... necesitaría más de 100 años para recuperarlo, pero que más da? si tiempo es lo que necesito y no tengo. Sufriremos por una larga espera, mas no será en vano, no perderemos ni un solo instante en aprender a soñar con lo que nunca fue, con lo de siempre y ya no tenemos, con lo que simplemente se desvaneció en el tiempo.
Los sueños son interrumpidos por banales confusiones, por ilusiones vacías que llevaran a una muerte más que segura. Ahora solo le quedan segundos, segundos para pedir perdón, para ser quien nunca fue, para cantar, salir, saltar, soñar… todo esto para llegar en paz a la eternidad, eternidad que tal vez nunca consiga, pero que anhela más que la misma muerte.
Del sueño a la realidad, del cielo al infierno...todo en el mismo mundo, en las mismas personas, con los mismos gestos y palabras. Por su mente pasaran monstruos que terminaran con todo, con nada, como siempre y como nunca. El cambiar es una opción pero no una obligación, el sentir queda y olvidar lo que ya se ha sentido es casi imposible.
El cansancio se apodera de su frágil cuerpo, imposibilitando su alma para que no pueda siquiera huir de allí, son emociones que ya conocía, que sabía como manejar pero que poco a poco iban comiéndose hasta su locura, permaneció inmóvil por mucho tiempo, así terminó sus días, meditando en lo que nunca pudo ser.
buena primera entrada :)
ResponderEliminar