¿Dónde estoy?
- fue su primer pensamiento.
Se escuchó su estrepitosa risa y acto
seguido, intentó pararse, pero fue en vano.
La amarraban dos cables luminosos de
grueso calibre a una especie de mesa para cirugías. Se preocupó y
rápidamente intentó recordar lo que había pasado el día anterior, esa mañana,
esa tarde, esa noche; pero no funcionó, si quiera podía recordar cuánto tiempo
había pasado allí. Su memoria estaba en blanco... no recordaba cómo había
llegado a esa habitación pequeña, de olores penetrantes y luces apenas
resistibles para sus recién abiertos ojos... y mucho menos, cómo era que su
ropa había cambiado de color, de textura y hasta de aroma. Sin
embargo, al ver un mechón de su pelo de reojo, en su cabeza una y otra vez
resucitaba una sola pregunta: cómo carajos era que su pelo en vez
de rubio, era azul.
Sus manos temblaban intentando contener
esa risa nerviosa que siempre la acompañaba. Sin embargo, la confusión
tomó otro tinte cuando vio entrar una figura masculina, grande, ostentosa, de
piel reluciente y mirada encantadora, que al acercarse a
la frágil Amelia esbozó una gran sonrisa, descargando una
bocanada de aire tóxico que la dejó un tato más desubicada. Aquel hombre
se retiró dejándola sola, pero Amelia quería hablar un poco con
aquel ser extraño y al intentarlo se dio cuenta de que su lengua
estaban encima de una repisa
Desquiciada, intentando quitar el par de
cables que la tenían indefensa empezó a llamar con gritos imaginarios
al hombre encantador. Como si fuera un acto de piedad, volvió con aire de
consuelo y un par de alicates en las manos, le dijo que no tuviera miedo. Amelia
comprendió por fin que su juicio divino estaba por darse y se encomendó en
cuerpo y alma al ser que siempre negó. Tranquilamente apoyó la cabeza en la superficie
de muerte y frío, dejando que sus ideas le empezaran a salir por los oídos, regándose
por toda la superficie de metal.
Sintió con fuerza cómo le arrancaban el
alma del cuerpo, y una pregunta seguí rondando su cabeza: cómo carajos era que
su pelo en vez de rubio, era azul.