Se acostó en su lecho como era de esperarse, pacíficamente elevó la que sería su última oración al Todopoderoso. Cerró los ojos e intentó dormir, pero un ruido en la ventana la distrajo por unos instantes, más no prestó atención y siguió contando ovejas como era su costumbre. Instantes después escuchó un ruido en el pasillo, esta vez atemorizada abrió la puerta, con los pies descalzos avanzó hacia la sala y allí en medio de un charco de sangre encontró a su familia degollada.
No hubo ruidos, escándalos... solo llanto y temor. De las tinieblas salí yo, una sombra casi irreal, me suplicó que la matara como al resto de sus seres queridos, me reí en su cara y de ella me aleje disfrutando su dolor.
Me gusto. :)
ResponderEliminarGracias!!! :)
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