miércoles, 27 de marzo de 2013

Delirios.

 Primera Parte 


Y cuando creo que me acerco a la realidad, vuelvo a encontrarme con algo cada vez más aberrante, más perverso, desagradable... hasta repulsivo. No hay en el mundo peor aversión que la que estoy sintiendo ahora. Pues bien amigos, se me ha caído el vendaje que cubría mis ojos y he llegado a una simple conclusión: no se trata de matar por matar, se trata de matar para satisfacer los deseos más profundos de esa mente dañada por los años, seca por las humillaciones, lastimada por los gritos y las infamias. No se trata de matar por matar, se trata de matar por un delicioso placer.

2 comentarios:

  1. La muerte no creo que sea un placer, menos delicioso, mas allá de lo inmundo de la razón humana, la muerte es tan solo el más profundo de los misterios, hay asesinos caminando por el mundo y hasta haciendo alarde de su cobardía, pero ningún muerto se ha parado a decir que hay más allá de la vida...

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  2. Germán, solo es un relato, nada serio. Tranquilo

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